Coworking: una opción para emprendedores y startups

Coworking: una opción para emprendedores y startups

Por Beplan Agencia Digital

El entorno laboral cambió en la última década. En sus inicios, el coworking se presentó como una alternativa novedosa para profesionales independientes y emprendedores, la realidad de hoy es que ya es una forma de trabajo consolidada como una estrategia clave de crecimiento y sostenibilidad financiera.

Porque, para un freelancer que busca profesionalizar su actividad, definir el centro de operaciones es un factor determinante para la productividad y la imagen corporativa, manteniendo costos de operación bajos.

Toma nota que a continuación te contamos por qué el coworking es una buena decisión si quieres iniciar un negocio o dedicarte a prestar tus servicios de forma independiente.

Las claves del Coworking

1. Eficiencia financiera

En Beplan sabemos que montar una oficina cuando se está comenzando, implica comprar mobiliario, firmar contratos de arriendo, internet y tantos otros gastos operativos que hacen que el capital inicial sea insuficiente.

En cambio, el coworking es una excelente opción que reduce todos esos costos y trámites engorrosos solamente en una facturación mensual, porque:

  • Pagas solamente por el espacio que usas, permitiendo usar el capital en lo que realmente importa: desarrollar tu producto, invertir en marketing o contratar talento.
  • Al llegar a un coworking, sólo te preocupas por trabajar, adiós a preocuparse por el mantenimiento y la limpieza, el café y el internet.

2. Flexibilidad

Tanto los freelancers como las startups tienen algo en común: son impredecibles. Un mes se podría necesitar solamente un escritorio para una persona, pero al mes siguiente se podría requerir un espacio para un equipo más grande. Si estuvieras en una oficina tradicional, estás obligado a tener un espacio físico rígido y tendrá un tope de capacidad, sin poder ampliarse en caso de ser necesario.

Por otra parte, en los entornos de coworking, la infraestructura se va a adaptando al ritmo de cada uno y no al revés. Puedes escalar de una membresía individual a una oficina privada en cuestión de días y sin mayores complicaciones.

3. Adiós al aislamiento y networking orgánico

El home office demostró ser una gran herramienta de trabajo flexible, pero también dejó al descubierto algunas limitantes: distracciones domésticas, difuminación de los horarios de descanso y, sobre todo, la pérdida del contacto con otras personas y profesionales.

Trabajar rodeado de otros genera un ecosistema de sinergia natural:

Nuevos clientes y socios: Es común que el profesional de la mesa de al lado o que una startup busque los servicios de consultoría que tu agencia ofrece.

Intercambio de ideas: La conversación casual en el área de café puede convertirse en la solución a un problema operativo o en el origen de una nueva alianza B2B.

4. Imagen corporativa e infraestructura profesional

Para un freelancer o empresa joven, la percepción de marca lo es todo. Recibir a un cliente importante en el comedor de tu casa o en una cafetería ruidosa no transmite la misma solidez que hacerlo en un espacio diseñado para los negocios.

Acceder a salas de reuniones equipadas, zonas especiales para llamadas privadas y una recepción profesional eleva de inmediato el perfil de tu proyecto profesional, dándote la presencia de una gran empresa sin asumir sus costos fijos.

En los casi 10 años de Beplan, sabemos desde nuestros inicios que el trabajo es mucho mejor y eficiente cuando no estamos en cuatro paredes rígidas, sino cuando nos desarrollamos en la flexibilidad y la tranquilidad de estar en diferentes espacios colaborativos.